martes, 14 de agosto de 2012

Pulseras Rojas


Pulseras rojas ha sido toda una sorpresa para mi. No, no estoy tonto. Por supuesto se el gran éxito que ha sido en Cataluña, de hecho podría haberla visto en su versión original que es como deberían verse las cosas. Lo que pasa es que hay que reconocer que el tema, en principio puede parecer bastante duro, y mucha gente puede ser reticente a adentrarse en una serie que trata este tipo de enfermedades y mas en adolescentes.



Ese era mi caso, en principio y a pesar de todos los buenos comentarios y referencias que me habían llegado no me apetecía verla. Creo que Albert Espinosa, uno de los cerebros detrás de este éxito, es un buen escritor y un gran guionista, pero ni aun así me apetecía verla.


Pero llegó el verano y Antena 3 decidió intentar sacar partido de la serie en prime time, y acabe viéndola. Por suerte, por que he podido comprobar que todo lo bueno que me contaban es verdad.
Pulseras rojas es una serie muy bien hecha, pero sobretodo muy bien guionizada. Sorprende la profundidad y la dureza de algunas de las situaciones, sobretodo por que se trata con gente muy joven, pero que tienen que madurar por la fuerza. Sin embargo, los capítulos resultan entretenidos y amenos, incluso a veces algunas tramas parecen muy simples hasta que dejan de serlo.






Toda la melancolía, la gravedad, la tristeza y el drama acaban pasando por una especie de filtro mágico que hacen que uno quede enganchado a este grupo de jóvenes “rotos”, y que te emociones inevitablemente.

Pulseras rojas ha sido la sorpresa del verano para mucha gente (incluso para A3), y es un placer que así sea. Poder disfrutar de esa calidad en nuestra televisión no pasa muy a menudo.