viernes, 17 de febrero de 2012

La Dama de Hierro


Cuando uno se acerca a un biopic, una película que te cuenta la vida de alguien, suele hacerlo con una opinión ya hecha, sobretodo si ese personaje es contemporáneo. La figura de Margaret Thatcher fue muy importante en el Reino Unido, eso es evidente incluso para los que la odian. Buena prueba de ello es la cantidad de películas que su estancia en el poder provoco, contadas por cineastas mas o menos buenos que vivieron aquellos “malos” tiempos siempre desde la perspectiva del pueblo.

Para mi, quizás por mi edad cuando ella estaba en el poder, Margaret Thatcher solo era un personaje borroso del que solo sabia que había jodido mucho al pueblo y que su etapa al frente del gobierno británico se calificaba de oscura y cruel. Sin embargo, al parecer, económicamente no les fue mal. En ciertos momentos tuve la sensación de que la situación se parece a nuestro presente, salvo por lo económico, claro.





Pero todo eso desapareció de mi mente al poco de comenzar a ver la película. La película esta contada de una manera excelente, desde una anciana Thatcher vamos partiendo hacia distintos flashbacks, utilizando como excusa desde la primera secuencia del film el amor, donde ya podemos intuir por donde va este biopic. El hilo conductor de esta pequeña historia es uno de los mas bonitos que recuerdo.




Si, habla de la vida de Margaret Thatcher, saltando a distintos momentos de su etapa política, pero centrándose únicamente en la persona, en la señora mayor que es ahora. En ningún momento se intenta dar opiniones al espectador, solo se muestran hechos y frases que sucedieron o que se dijeron. Pero con unas pocas pinceladas uno se olvida inmediatamente de todo lo que tenia entendido sobre este personaje, y se deja llevar por una magnifica interpretación y un excelente ritmo, pausado pero capaz de emocionar en el momento mas inesperado.

Esta es una de esas películas en la que cuenta tu propia capacidad de emocionarte, de entender lo que te están contando de verdad. La historia de una mujer, una historia de amor, una historia de aceptación y superación con un transfondo amargo que llega muy dentro.


Phillida Lloyd, que ya dirigió a Meryl Streep en la divertidísima Mamma Mia, consigue una película emotiva, seria y brillante.